| Los Acuarios |
| Acuarismo | |
| Escrito por Aquaman | |
| viernes, 02 de marzo de 2007 | |
PRINCIPIOS BÁSICOS PARA LOS DEBUTANTESIntroducción.El propósito de estas líneas no es otro que el de guiar al principiante en sus primeros pasos en este fascinante hobby, en el que podrá fácilmente tener un "contacto personal" con la naturaleza tratando de reproducirla. Cada pez, o cada planta que se agregue al acuario tiene sus propios requerimientos y características. El gran desafío será lograr un ambiente para ellos que se aproxime lo más posible al biotopo que les sea propio. Como todo hobby, este también requiere ciertos conocimientos e, indudablemente, cosechar experiencia a costa de equivocaciones.Preguntas básicas para los debutantes:Lo primero que tendrá que evaluarse será el grado de paciencia y perseverancia. Preguntarse: ¿Tengo el tiempo y la constancia necesarias para ocuparme de mis peces? ¿Tengo el sitio adecuado en mi hogar donde colocar mi acuario? o, si no, apreciar detalles que no son tan obvios, pero pueden traer más de un dolor de cabeza. Por ejemplo, si lo que se persigue es tener un acuario decorativo para el living, ¿Significará una demanda de divorcio de mi mujer si se derrama agua (sucia o limpia) sobre la alfombra o sobre el piso de madera? ¿Amenazará con irse a dormir a la casa de mi suegra si decido conservar el alimento de los peces en la heladera?, ¿Dónde apoyaré los pesados tanques sin destruir la integridad de algún mueble bajo su peso? ¿Y los niños?, ¿Intentarán practicar con sus habitantes la pesca deportiva? Estas cuestiones, y otras, las examinaremos a continuación. El Acuario:1. El tamaño:Vale la regla: "Cuanto más grande, más fácil y mejor" (aunque inicialmente, sea un poco más caro). La dimensión mínima (recomendable) es de unos 70 litros para un acuario comunitario.Asimismo, habrá que estimar la cantidad de peces que podrán convivir (más allá de las especies). Diferentes medidas se utilizan tradicionalmente para decidir este último rubro. Personalmente, entiendo que el acuario deberá tener, como mínimo, diez veces la longitud del pez más largo y de 4 a 5 litros por individuo de 5 cm. de largo, y unos diez litros por cada uno mayor a doce centímetros. De allí en más, las proporciones. Una de las primeras preguntas que todo iniciado realiza es ¿Cómo puedo saber la cantidad de litros que contiene mi acuario?. Pues bien, en centímetros: Longitud del frente x altura x profundidad / 1000 = N lts. Otras veces, puede ser necesario conocer la capacidad del acuario en galones (U.S. gallons). Para saberlo, multiplique las medidas internas en pulgadas (longitud x frente x profundidad) y divida el resultado por 231. El valor que obtenga será el volumen en galones. 2. La ubicación:a) No es bueno (para el pez o el acuarista)
3. Lo necesario:Dependerá de sus pretensiones, de sus gustos ... y presupuesto. Lo más práctico es dejar a su proveedor que le indique con qué accesorios y componentes iniciar la tarea de acuerdo a aquello. No invierta demasiado al principio en peces muy costosos ni en exquisiteces tales como tubos iluminadores de diferentes temperaturas de color o medidores digitales de la química del agua. Tampoco empiece con peces muy caros, ni con plantas naturales. Estas últimas pese a ser sin dudas más atractivas que las artificiales, son para el principiante una inagotable fuente de problemas.4. La instalación:a) Pintura: Según sea su preferencia, querrá que el vidrio del fondo tenga un aspecto parejo. En ese caso, será necesario aplicarle esmalte sintético del color que prefiera. A este respecto, cabe considerar que un fondo negro (mate) le dará mayor sensación de profundidad que otro más claro. Por su parte, el azul, acompaña muy bien a ciertas especies. Inclusive, algunos acuaristas (tal vez con un Picasso dormido adentro) aplican con aerógrafo un “degradé” del verde oscuro (en la base) a un amarillo muy claro.Previo a empezar, se debe limpiar muy bien el vidrio, así como enmascarar si se prefiere tener bandas pintadas en las partes superior e inferior del vidrio frontal y/o de los laterales. Pintar el borde superior sirve para ocultar las marcas de sedimento que deja el agua a la altura de la superficie; hacerlo en el borde inferior, esconde los perfiles de las placas. Por su parte, las desventajas de pintar son: * En caso de rayadura es complicado “invertir” el frente. * No es posible determinar la cantidad de sedimento acumulado en el fondo. La pintura se aplica con el acuario apoyado sobre el vidrio frontal, con rodillo, pura y muy abundante. Es recomendable tener a mano una linterna para poder observar (iluminando desde abajo) los pequeños espacios que pudieran haber quedado sin cubrir. b) Otras Variantes para decorar el fondo: Se pueden adquirir láminas que reproducen un paisaje subacuático. Muchos las aplican, pero cometen el error de elegir una sin contar la aplicación. Es muy frecuente ver paisajes marinos en un acuario con peces de río. c) Armado y ensamble de Accesorios: Nota: Se da por sentado que el proveedor ha explicado cuáles son y cómo se ensamblan los componentes. Picos Aireadores: Normalmente, se ubican al fondo y equidistantes desde los vidrios laterales. Pero tenga presente que la inmediatez con el vidrio trasero implica perder efectividad, ya que el trabajo de absorción de agua a causa del empuje de las burbujas es diametral. Por lo tanto, y si le es posible, acérquelos hacia adelante. En caso de duda, privilegie siempre al espacio para los peces. Mangueras: Haga que coincida el sitio de salida de todas ellas. Las mangueras de los picos más alejados pueden ocultarse horizontalmente bajo la grava con facilidad y mejoran notoriamente la estética (sin contar con que se requieren menos ventosas). Ventosas: Aunque duran menos, prefiera las de goma que son más pequeñas y seguras. Las plásticas se arquean irremediablemente hasta que es imposible mantenerlas adheridas al vidrio. La Grava: Esta puede ser natural de río, de cantera o de cuarzo o bien artificial. Tenga presente las advertencias que se enuncian a continuación, en relación a las piedras ornamentales. En nuestro país, la grava es generalmente granítica. Preocúpese por realizar su prolijo lavado antes de volcarla al acuario. Generalmente viene saturada de arena y otros elementos. Un método que da buenos resultados es introducir una manguera en un recipiente (balde) de mayor capacidad que el material a limpiar y después volcar en el la grava. Abrir el grifo y dejar que el agua fluya llevándose la mayor parte del material excedente, especialmente del que pueda flotar. Para ello, cada tanto se debe revolver la grava a fin de permitir que suba a la superficie todo aquello que se encuentra atrapado más abajo del contenedor. El flujo de agua, si es posible, se mantendrá toda una noche. Al otro día, tomar un colador (uso uno para fideos) y verter "tazas" de grava en él mientras corre el agua por entre ella arrastrando el resto de arena. La grava, ahora limpia, se deposita en un segundo recipiente ya lista para ser colocada en el acuario. Si a medida que ingresa al acuario "las aguas bajan turbias", la limpieza no fue tan buena como esperaba. Todo será cuestión de esperar unas horas después del llenado total y el "polvo" remanente se asentará. Piedras ornamentales: ¡Cuidado! Asegúrese de que sean inocuas o se adapten a los peces que vaya a introducir. La colocación de coral, conchilla o mármol, por ejemplo, aumentará el pH del agua, lo mismo que su dureza. Materiales inocuos son el tronco petrificado, el basalto, la lava solidificada, los cristales de cuarzo (en cualquiera de sus variantes), el granito, pórfidos, etc. Es posible determinar si la piedra seleccionada produce calcio o contiene sustancias solubles en el agua que pudieran afectar a los peces. Consiga algo de ácido clorhídrico y un vidrio. Por medio de un gotero deje caer unas pocas gotas de ácido sobre la piedra; si se produce "efervescencia" será indicativo de que contiene calcio y afectará su pH; posteriormente, intente rayar el vidrio con la piedra. Si no lo consigue, seguramente la piedra contiene sustancias solubles. No obstante, habrá que tener presente que ciertas especies necesitan un pH alto en cuyo caso, la prueba del ácido, hará a la piedra adecuada para ellos si se produce la referida efervescencia. Por otra parte, no deje nunca muy poco espacio entre las piedras o entre ellas y el vidrio de manera tal que los peces no queden atrapados entre ellos. Maderas: Utilice siempre maderas tratadas. Diferentes raíces y troncos son muy estéticos pero deben provenir con protección garantizada. Su proveedor podrá asesorarlo. También puede incluir cáscara de coco previa extracción del líquido y la pulpa y posterior hervido. Llenado: Sea cauteloso cuando proceda al primer llenado del acuario. Por mejores intenciones que tenga su proveedor, nunca vio al tanque que le ha vendido con agua. Pueden presentarse malas junturas que habrá que sellar con algún producto apropiado e inocuo (como Fastix). Ponga a funcionar su aireador inmediatamente que se haya completado el nivel mínimo de agua, dado por la piedra difusora. Plantas naturales: Definitivamente ¡Evítelas! aunque sea por unos meses. Son un vehículo de transporte de enfermedades semejante a un buque carguero y su limpieza y desinfección es cosa complicada. Si todavía persiste en introducirlas, trátelas previamente en diferentes soluciones al efecto. El azul de metileno, o los caracolicidas (de acuario) son en parte, efectivos. Repita la operación a los siete u ocho días. Revise los resultados y recién después, previo concienzudo enjuague, póngalas en el acuario. No deje a las plantas sin aireación o sin luz durante el tratamiento. No obstante, no hay garantías. El agua inicial: Preocúpese por conocer las características del agua de su zona. Si va a usar algún declorinador, y por esta única vez, échelo directamente al acuario una vez completo. Si le es posible, cuando adquiera productos químicos, trate que sean de reconocida calidad. Son bastante más caros, pero vienen con tranquilidad de conciencia incluida. Una vez completo el procedimiento de llenado, regule el termostato del calefactor y deje circular el agua con todo conectado (aireador, calefactor y eventual filtro accesorio) SIN PECES por un lapso ideal de 30 a 35 días. Seguramente estará ahora pensando: ¿Cuánto? ¿No sabe usted que la ansiedad mata los nervios de cualquiera? ¿Puede haber algo más aburrido que una caja de vidrio que solamente tenga agua y burbujas? Psé. Es cierto. Pero es imprescindible que el nuevo tanque "cicle" o “rote” el agua a fin de que se formen las benéficas bacterias que harán que sus peces vivan felices. Si no le es posible soportarlo o las uñas dejaron de existir en sus dedos, puede echar mano de algunos métodos para aliviar la espera. Consígase grava (y/o agua) de otro acuario que tenga garantías de salubridad. Colóquela en el suyo y en una semana podrá introducir unos pocos peces (que es mejor que nada). Con respecto al “Ciclo del Agua” podrá ampliar información en este mismo site (vea "El Agua".) |
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